Foto: Cortesía de carp.ca
(Caracas, 02 de abril. Noticias24).-
Cuidar nuestra salud mental debe ser una prioridad durante cualquier etapa de nuestra vida.
En culturas como la nuestra, muy latinas, la salud mental aún no se ve
como algo tan valioso de preservar en la práctica diaria.
De manera tangible buscamos de diversas formas conservar el bienestar
físico, por ejemplo, tratamos de comer más balanceado, muchos lo
intentamos aunque nos cueste. También de hacer ejercicios e incluso
hasta de descansar; pero qué tanto concientizamos el hecho de
procurarnos un proceso de saneamiento mental, no sólo con el fin de
estar equilibrados emocionalmente, sino también contribuir a lo primero,
es decir, prevenir enfermedades orgánicas.
Evidentemente que
muy poco, porque lo menos que se nos pasa
por la cabeza es acudir a un especialista, cada cierto tiempo, para
revisarnos internamente, evaluar nuestros procesos
espirituales, más nuestro comportamiento y desenvolvimiento diario, con
el firme propósito de establecer correctivos que den pie a un mejor
vivir gracias al disfrute de un balance emocional. Es simple señores,
comentando nuestras ansiedades, angustias, teniendo claro nuestras
limitaciones y posibilidades, revisando nuestra conducta podemos tener
siempre al día, nuestro saldo de seres humanos no perfectos, pero por
qué no: sí, perfectibles.
¿Por qué escribo el inciso de “cada cierto tiempo”?,
porque este es un esfuerzo que nunca acaba. Así como no termina la
lucha contra la tentación de infringir una dieta balanceada o ante la
flojera de ejercitarnos, que es permanente y así muchas más
posibilidades que tenemos de ser débiles; igualmente el apoyo
psicológico y nuestra revisión emocional debería ser periódica para
conservar el equilibrio. Sobre todo en una Venezuela tan bizarra y
decadente.
Es muy importante procurar mantener calidad de vida y conservar tanto la salud mental como la física a lo largo del tiempo.