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SIERVO DE DIOS, CRISTIANO, ADORADOR Y ETERNO ENAMORADO DE LA NUEVA VIDA QUE SOLAMENTE EN CRISTO ES POSIBLE

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MENSAJE DE DIOS PARA EL PRESIDENTE MADURO.@alpiedelcanon1.

DE PARTE DE DIOS DEBO TRANSMITIRLE A SU PERSONA ESTIMADO PRESIDENTE DE PARTE DE DIOS LO QUE ME MOSTRO CUANDO LE PREGUNTE SOBRE USTED AL GANAR LA PRESIDENCIA ESTO FUE LO QUE EL ME DIJO SOBRE USTED Y SOBRE NUESTRA PATRIA, ESTA EN EL LIBRO DE MIQUEAS ,CAPITULO 2, VERSO 13:
13 Subirá el que abre caminos delante de ellos; abrirán camino y pasarán la puerta, y saldrán por ella; y su rey pasará delante de ellos, y a la cabeza de ellos Jehová. 

NO SOY PASTOR, MUCHO MENOS SACERDOTE SOY UN CREYENTE DEL MENSAJE DE JESUCRISTO, UN ABRAZO
ORESTES GONZÀLEZ
02123623340

¿REALMENTE HAS PERDONADO?


“No hay otro Dios como tú, porque tú perdonas la maldad y olvidas las rebeliones de este pequeño resto de tu pueblo. Tú nos muestras tu amor y no mantienes tu enojo para siempre.” Miqueas 7:18(DHH).

Una de las cosas que más nos cuesta es perdonar a las personas que nos hicieron daño. Cuando Dios nos perdona, olvida por completo nuestras faltas, aún cuando no somos merecedores de un perdón tan grande y amoroso.

Si miramos con los ojos de Dios, podemos tomar la iniciativa de perdonar y cuando lo hagamos podremos sentir el alivio que significa sanar una herida que cargábamos en nuestro corazón.

Quizás recuerdes en este momento, algunas personas que te han hecho daño y digas: no lo voy a perdonar porque no merecen mi perdón. Ante esto recuerda que ninguno de nosotros tampoco merecemos el perdón de Dios, sin embargo Él nos perdona por su amor y misericordia. Si hemos recibido perdón, perdonemos aunque no se lo merezcan. 






  
Giovana Aleman
 CVCLAVOZ

"Vivir Profundamente" por Jesús Adrián Romero



Vuelve a tu primer amor…


Yo conozco tus obras, y tu arduo trabajo y paciencia; y que no puedes soportar a los malos, y has probado a los que se dicen ser apóstoles, y no lo son, y los has hallado mentirosos; y has sufrido, y has tenido paciencia, y has trabajado arduamente por amor de mi nombre, y no has desmayado. Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor”. Apocalipsis 2:2-4
¿Sabías que, es posible seguir sirviendo al Señor, soportar con paciencia las pruebas y aun así haber perdido el primer amor?

Quizá podemos pasar desapercibidos a los ojos de la gente, pero no ante los ojos de Dios. Jesucristo, en este capítulo de Apocalipsis, exhorta a la iglesia de Éfeso y la llama a arrepentirse. Tal vez era una iglesia casi perfecta por todo lo que hacía, pero su vida, su servicio había llegado a la rutina.

Si crees que tienes todo bajo control aun cuando no estás sirviendo o no estás congregándote. Si la crítica se ha vuelto parte de tu lenguaje, si tu vocabulario deja mucho que desear y quizá te llama la atención frecuentar lugares a los que solías ir antes de conocer a Cristo y aun así estás en su servicio, ten cuidado. Porque ¿De qué te sirve realizar una tarea para el Señor, si no lo estás haciendo con amor?, Dios quiere que así como lo amas a Él también ames su obra, ese mismo amor que demostrabas al inicio. ¿Recuerdas cuando todo era un gozo para ti? Cuando te preparabas muchos días antes de dar la clase dominical, cuando lloraste porque Dios te permitió servir en aquel privilegio que tu veías muy lejos de conseguir.

Dios quiere que recuerdes todos esos momentos donde te gozabas en servirle, cuando el servicio no era una rutina y menos una carga para ti, sino más bien una oportunidad más de agradecerle por todas las cosas buenas que ha hecho por ti.

Hoy Dios te dice: ¿Dónde está tu primer amor? ¿Sabes? Dios quiere verte nuevamente sonriendo, gozándote en el servicio, haciendo aquellas pequeñas cosas como si fueran muy grandes, sirviéndolo a Él, pero sin olvidarte de Él.

Si estás pasando por un momento en el que hasta olvidaste lo que se sentía hacer algo por amor a Dios, quiero animarte a comenzar de nuevo, a que puedas regresar a Cristo; Él te ama tanto que tuvo que dejar a las 99 ovejitas para buscarte y encontrarte a ti. No pierdas la oportunidad de ser un gran instrumento en las manos de Dios.

"Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí." Salmos 51:10 (RVR1960)







Ruth Mamani
CVCLAVOZ

Planes de bien



Una muchacha se encontraba en una disyuntiva, entre continuar un noviazgo o no. El problema era que se había enterado que su novio le había sido infiel. Sin embargo, tenía temor de que nadie más se fijara en ella, porque sufría de una enfermedad.

Quizás como ella, dejamos de lado la sabiduría y nos aferramos a algo inestable que es una trampa y que con el tiempo traerá consecuencias negativas y dolorosas. Es como quedarse con las monedas que le dieron a Judas Iscariote por entregar a Jesús, él prefirió la riqueza terrenal en vez de la eterna.

Consideremos que Dios tiene planes de bien sus hijos: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis.” Jeremías 29:11 (RVR1960) entonces decidamos según su guía.

Si tuvieras la oportunidad de escoger entre una moneda de oro hoy y un saco lleno de oro mañana ¿cuál elegirías? Seguro que la segunda opción. Muchas veces nos cuesta esperar y creer en que Dios está obrando en nuestras necesidades y anhelos, y seguimos el razonamiento humano.

Puede que estés esperando con ansias algún acontecimiento importante para ti, pero como no ves venir nada, simplemente te conformas con lo que está a tu alcance hoy y lejos de la voluntad de Dios.

Hoy te aliento a que busques la sabiduría divina y confíes en el tiempo perfecto de Dios.



 

Soraida Fuentes
CVCLAVOZ

UNETE AL CLAMOR DE LOS QUE AMAMOS A ESTA PATRIA

Señor: Bendícenos este día, gracias por otra oportunidad en nuestras vidas... ¡Te rogamos por la Paz!

Mantén el gozo



Todos los días son diferentes en experiencias, podemos percibir que en algunas ocasiones todo está a nuestro favor y hay otros días que parece que el mundo entero está en nuestra contra, recibimos malos tratos de las personas, perdemos algo valioso, llegamos tarde al trabajo, se nos olvidan las llaves del coche y un sinfín de otros ejemplos.

Lo cierto es que es muy complicado anticiparse a los problemas del futuro, pero por otro lado, podemos encomendar nuestro diario vivir en las manos de Dios y decir: “Este es el día que hizo Jehová; nos gozaremos y alegraremos en él.” Salmos 118:24 Porque nuestra esperanza debe estar en Dios y no en las circunstancias que nos rodean. ¿Es difícil? ¡Lo es! Sin embargo, si nos apoyamos en nuestro Creador será menos complicado sobrellevar los conflictos.

No es que soportemos lo malo con una gran sonrisa, sería casi imposible, se trata de pedir ayuda a Dios porque confiamos en su respuesta y divina intervención. Quizás no se solucionen los problemas en el instante, pero sí obtendremos paz y tranquilidad que nos ayudarán a estar bien para actuar de forma sabia.

Dios nos ama y cada prueba que pasamos es para moldear nuestra vida para bien. Por eso cada día, al abrir tus ojos, repite: “este es el día lo hizo Jehová, me alegraré y gozará en él”

¡Mantente gozoso porque Dios es tu Padre Celestial! 

 

Soraida Fuentes
CVCLAVOZ

CONVIERTE LA TRISTEZA EN GOZO



“Él sana a los que tienen roto el corazón, y les venda las heridas.” Salmos 147:3  (DHH).

Hay momentos en que sentimos profunda tristeza y dolor porque nos han lastimado. A veces parece que nadie puede ayudarnos ni se interesa por nuestro sufrimiento. Sin embargo, Dios es capaz de hacer que vuelvas a sonreír. Él no te dará la espalda en los momentos que más lo necesitas, sino que por el contrario, está dispuesto a sanar tu corazón y vendar tus heridas. Pon todo tu dolor en las manos de Dios y deja que sea Él quien restaure tu paz y gozo.

¡Animo corre a sus brazos, con Él hay esperanza!






  
Giovana Aleman
 CVCLAVOZ

¿Dejarlo todo?




Conocí un joven que se enamoró profundamente de una extranjera mientras estudiaban en la misma institución. Cuando ella debía regresar a su país, él decidió irse también, dejando su familia, trabajo y todo lo que tenía ¿Dejarías lo que es significativo para ti, por amor?

“El reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.” Mateo 13:44 (RVR 1960)

En esta enseñanza, el Señor hace una comparación del reino de los cielos con una anécdota de la vida real. Antiguamente no existían los bancos o empresas financieras para depositar los ahorros, estos eran ocultos bajo la tierra en baúles o cajas, llenas de oro o de billetes de esa época, por lo que encontrar un tesoro en un campo no era algo extraño para esta época.

Este ejemplo muestra cuán valioso es el reino de Dios, el hombre que lo encuentra, en realidad halla un tesoro y da todo lo que tiene por adquirirlo. Por esta razón, podemos comprender porque  muchas personas que se entregan a Jesús, sorprendentemente en algunos casos, dan todas sus posiciones a los pobres e incluso dejan su nación para ir a predicar por el mundo, arriesgando su propia vida.

“Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo.” Filipenses 3:7-8 (RVR 1960)

Muchas cosas pueden ser valiosas para ti, pero cuando conoces a Cristo te das cuenta que existe algo de mayor valor, por lo que ya no duele renunciar a todo por amor a Jesús. Esto mismo sucedió con Pablo, quién dice: “por amor del cual lo he perdido todo”. Si aún no has encontrado el verdadero tesoro  quizá sea difícil comprender todo esto, por eso  te animo a buscarlo.

Quisiera terminar con una pregunta ¿has conocido a Cristo?






Shirley Chambi
CVCLAVOZ

Dios es quien te sostiene



Cuentan que el evangelista Henry Moorhouse tenía una hijita paralítica. Un día llegó a su casa con un paquete en la mano y la niñita, que estaba sentada en su silla, le dijo:

-    Mamá está arriba. Dame el paquete y yo se lo voy a llevar.

El padre sorprendido le preguntó cómo iba a hacer ella, que no podía caminar, para llevarle el paquete a la madre. Entonces la niña le respondió:

-    Tú, papá, me darás el paquete. Yo lo llevaré en mis manos, y tú me llevarás a mí.
Levantándola en sus brazos, la llevó hasta la presencia de la madre; y mientras lo  hacía pensó: “Es justamente lo que me sucede a mí. Yo llevo mis preocupaciones y mis cargas, pero Dios es quien me lleva a mi”

En muchas oportunidades pareciera que nuestros problemas son una carga muy difícil de llevar, que las fuerzas no nos van a alcanzar y pensamos que estamos sólo en ese viaje.

La única forma de hallar paz y descansar es entregando nuestras cargas a Dios pero al momento de hacerlo y aun antes,  cuando intentamos desesperadamente hacer todo por nuestra cuenta, Él está ahí sosteniéndonos, ayudándonos a dar un paso más, nunca nos abandona.

Normalmente, es después de las pruebas y de los tiempos difíciles que solemos pensar “No sé de dónde saqué las fuerzas” y observando bien todo lo ocurrido llegamos a la conclusión de que fue Dios quien nos sostuvo.

Lleva todas tus preocupaciones ante Dios, entrégaselas y descansa en Él porque no hay mejor lugar que su Presencia y no hay nadie más que tenga una mejor respuesta, ni nadie que te ame más.

“Pongan todas sus preocupaciones y ansiedades en las manos de Dios, porque él cuida de ustedes”.  1 Pedro 5:7 (NTV)

Puede ser que la respuesta llegue ese momento o quizás demore más de lo que  deseamos pero la paz de Dios que sobrepasa todo entendimiento llenará nuestros corazones y nos permitirá seguir adelante.

“No se preocupen por nada; en cambio, oren por todo. Díganle a Dios lo que necesitan y denle gracias por todo lo que él ha hecho. Así experimentarán la paz de Dios, que supera todo lo que podemos entender. La paz de Dios cuidará su corazón y su mente mientras vivan en Cristo Jesús”  Filipenses 4:6,7 (NTV)

Dile a Dios qué necesitas y mientras llega la respuesta descansa en Él porque  no te ha soltado ni lo va a hacer, te sostiene todo el tiempo, sólo confía en que sus planes son de bien y que te ama como nunca nadie lo hará.



 


Ana María Frege Issa
CVCLAVOZ

¡EL OBSEQUIO DE DIOS!


“Los hijos son un regalo del Señor; son una recompensa de su parte.” Salmos 127:3 (NTV)

La oportunidad de ser madre es única y maravillosa, es verdaderamente un regalo, quizás en un comienzo es bastante difícil por todos los cambios que enfrenta tu cuerpo, pero todo eso se compensa cuando oyes por primera vez ese corazoncito que late y luego sentir sus movimientos, resulta una experiencia indescriptible. Por todo esto, cuida a tus hijos, valóralos, respétalos, recuerda que son un precioso regalo que Dios te dio. También ten presente a tu madre, cualquiera fuera su edad, hónrala porque es la persona que te ha amado, cuidado y velado por tu bienestar.







  
Judith Quisbert

 CVCLAVOZ  

¡Echa la red una vez más!

Después de una larga noche de pesca sin obtener buenos resultados, los discípulos de Jesús se sintieron fracasados. Al parecer dieron vueltas y vueltas con un barco lleno de redes, esperanzados en conseguir sus objetivos remaron, lanzaron sus redes una y otra vez, pero las aguas se negaban a dar sus peces. Seguro fue frustrante no conseguir lo que se esperaba. Pero…“Al amanecer, Jesús apareció en la playa, pero los discípulos no podían ver quién era. Les preguntó:

—Amigos, ¿pescaron algo?

—No —contestaron ellos. Entonces él dijo:

— ¡Echen la red a la derecha de la barca y tendrán pesca!

Ellos lo hicieron y no podían sacar la red por la gran cantidad de peces que contenía”. Juan 21:4-6 (NTV).

¡Justo en el  momento que los discípulos iban a darse por vencidos, apareció Jesús para ayudarles! Es posible que hayan pensado en volver a casa sin conseguir nada, pero al aceptar el consejo de alguien de quien en un principio no reconocieron su voz, las cosas cambiaron.

En la barca se encontraba Pedro, uno de los discípulos de Jesús, pescador de oficio, quien en medio de la necesidad dejó ir su conocimiento, su experiencia y sólo confió en Jesús y en su palabra  y el resultado fue fabuloso, porque hallaron más peces de los que podían cargar, tantos  que tuvieron que arrastrar la pesada red hasta llevarla a la orilla.

Cuando te encuentres en el peor de los momentos y todo lo que intentas hacer falla ¡No te rindas, echa la red una vez más! Estás a pocos pasos de la victoria, sólo escucha las instrucciones que Dios tiene para ti y confía en Él, seguro tendrás mejores resultados de los que un día imaginaste.

El enemigo sabe que si hechas la red a la derecha de la barca obtendrás tu mayor pesca, por ello ha intentado a toda costa retrasar tu bendición, poniendo desánimo y agotamiento para que no continúes. Pero debes entender que no estás solo y el enemigo no puede ganar en esta pesca, porque Dios dice: “Ninguna arma forjada contra ti prosperará…Ésta es la herencia de los siervos del Señor…”. (Isaías 54:17). ¿Estás sirviendo a Dios? Si es así, ¡ésta es tu herencia! Dios está guardando tu bendición debajo de la barca.

No creas que poniendo más esfuerzo  lograrás tus objetivos, entiende que no sólo se trata de luchar sino de confiar en Dios, porque si pones todo en sus manos, con una sola palabra Él  hará lo que no pudiste conseguir luchando toda la noche.

"Pon en manos del Señor todas tus obras, y tus proyectos se cumplirán." Proverbios 16:3 (NVI)

¡No te rindas y echa la red una vez más!








Ruth Mamani
CVCLAVOZ

Ni yo te condeno




"Pues la paga que deja el pecado es la muerte, pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor". Romanos 6:23 (NTV)

La Biblia en Juan 8:1-11 relata que un grupo de escribas y fariseos le trajeron a Jesús, una mujer que había sido sorprendida en el acto del adulterio para que Él les dijera que hacer con ella. Pero, Jesús no les respondió nada y los líderes religiosos volvieron a preguntarle, ante eso Jesús les dijo: “El que de vosotros esté sin pecado sea el primero en arrojar la piedra contra ella” Al oír esas palabras, acusados por su conciencia, se fueron retirando uno por uno, y quedó solo Jesús y la mujer que estaba en medio. “Enderezándose Jesús, y no viendo a nadie sino a la mujer, le dijo: Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; vete, y no peques más.”

Podemos sacar muchas enseñanzas de este relato, pero hoy quiero que observes el gran amor del Señor. Un amor incondicional e inmenso, que es capaz de perdonar y liberar.

Y es que el amor de Jesús por los pecadores es grande, Él no quiere que nadie sea destruido, al contrario desea que todos se arrepientan y se acerquen a ÉL. Juan 3:17 dice que Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. Jesús mismo dijo: …he venido para salvar al mundo y no para juzgarlo. Juan 12:47.

El destino de la mujer adúltera era morir apedreada por su pecado, pero Jesús lleno de amor y misericordia le dijo, “ni yo te condeno, vete y no peques más.”

Jesús sigue siendo el mismo, aborrece el pecado pero ama entrañablemente al pecador. Si sabes que estás lejos de Dios y vives en pecado, hoy es buen día para acercarte a Jesús y arrepentirte de tus pecados. Su compasión y perdón esperan por ti.

“Diles que el Señor Dios afirma: “No quiero que muera el que hace el mal, sino que se vuelva a mí y así tenga vida. Pueblo de Israel, vuélvete a Dios. Aléjate del camino de maldad para que no mueras”. Ezequiel 33:11 (PDT)






Diego Jora
CVCLAVOZ

¿A quién acudes?



Aunque muchos tienen la buena intención de ayudar cuando dan algún consejo, hay que considerar que es mejor estar seguros de que lo que recibimos es conforme a los pensamientos de Dios.

El autor de Hechos 17:11 (NTV) resaltó la actitud de la gente que escuchaba a Pablo y Silas: “Los de Berea tenían una mentalidad más abierta que los de Tesalónica y escucharon con entusiasmo el mensaje de Pablo. Día tras día examinaban las Escrituras para ver si Pablo y Silas enseñaban la verdad.” Así mismo debemos actuar, comprobando todo con la Palabra.

Si pasamos por dificultades económicas, problemas en el matrimonio, rebeldía con los hijos, adicciones, decisiones importantes, noviazgo, absolutamente para todo tenemos las Escrituras como guía de vida.

Proverbios 11:14 (LBLA) dice: “Donde no hay buen consejo, el pueblo cae, pero en la abundancia de consejeros está la victoria.” Consideremos que dice “buen consejo” ¿Quién lo da? Alguien temeroso de Dios y que tiene la Palabra como fuente de sabiduría.

No se trata de desconfiar de quienes nos quieren apoyar con su consejo sino de ser precavidos, y de confiar en la Biblia, pues 2 Timoteo 3:16 (TLA) dice: “Todo lo que está escrito en la Biblia es el mensaje de Dios, y es útil para enseñar a la gente, para ayudarla y corregirla, y para mostrarle cómo debe vivir.”

Cuando necesites de dirección, busca ayuda, consejo; sin embargo, comprueba que sea de acuerdo a lo que Dios insta en su Palabra.

¿A quién acudes para pedir consejo?


 

Soraida Fuentes
CVCLAVOZ

No me soltarás



“No me rechaces en el tiempo de la vejez; no me desampares cuando me falten las fuerzas”. (Salmos 71:9 RV60)

Llegar a la vejez en pareja es alentador y hermoso, es cuando el “juntos para siempre” se cumple a plenitud; pero cuando el cónyuge fallece o abandona el hogar, alcanzar esa etapa de la vida se complica, los hijos (as) vuelan del nido y muchas veces se puede caer en depresión y soledad.

La fortaleza en la vejez depende de la alimentación, el afecto, la salud y el sustento económico, si falta alguno de estos factores la salud decae con rapidez, más aún con la falta de cariño y afecto familiar ¿Cuánto cuesta dar un abrazo? ¿Un beso? ¿Elogiar? Es gratis y muchos no hacen esto con sus padres.

Envejecer es como volver a la infancia, las preguntas surgen, los olvidos se notan, los ancianos llegan a depender de los hijos para realizar sus actividades porque su fuerza no es como era en su juventud. Debemos  aprender a escucharlos y serles pacientes ya que en muchos casos ello  lo fueron con nosotros en la niñez.

¿Compartes tiempo con tus padres? ¿Eres un hijo agradecido? Muchos hijos pelean por la herencia, otros desalojan a su madre o a su padre de su casa con engaños o usando la fuerza, otros les reprochan por sus errores pasados. Al final lo que se siembra se cosechará, siembra amor y recibirás amor, perdona y serás perdonado.

“Aun en la vejez y las canas, oh Dios, no me desampares, hasta que anuncie tu poder a la posteridad, y tu potencia a todos los que han de venir”. (Salmos 71:18 RV60)

Dios no te soltará en la vejez, el guardará tus pasos, te dará salud y oportunidades para que compartas el amor del Padre Celestial, tienes la seguridad de vivir en su reino para siempre y la esperanza de que Cristo guíe a  tu familia.

 

Carlos E. Encinas
CVCLAVOZ

A futuro




Una pobre mujer, muy anciana, estaba plantando un manzano, cuando fue bruscamente interrumpida por alguien que le dijo:

-    ¿Por qué  planta usted árboles cuyo fruto no puede llegar a comer?

Levantando la cabeza, la anciana respondió:

-    Alguien plantó árboles antes de que yo naciera y yo comí de su fruto, y ahora planto para otros, para que la memoria de mi gratitud exista cuando yo me haya ido.

Los seres humanos somos por naturaleza impacientes y deseamos ver resultados en el instante. Si  empezamos un proyecto queremos disfrutar los logros lo más pronto posible, si mandamos un correo queremos respuesta inmediata, si hacemos un favor queremos que no se nos  reconozca y agradezca en ese momento; todo es para el ahora, para el disfrute personal.

Muchos de los grandes problemas de la humanidad se han dado justamente por la impaciencia y porque pensamos egoístamente en el presente, olvidado que hay gente que viene detrás de nosotros. Y estos problemas van desde cosas muy personales como las decisiones que se hacen al calor de un momento pensando en que sólo afectará a quien toma esa decisión, sin tener en cuenta a todas las personas que se verán afectadas como hijos, esposa (o),  padres, amigos, socios; hasta cosas más globales como las grandes especies que se han sido extintas por el hombre y la tala de árboles desmedida  que ha contribuido al cambio climático que vivimos.

Todo lo que hagamos debemos hacerlo pensando en que hay generaciones que vienen detrás de nosotros y que nuestras decisiones presentes los  afectarán; que nosotros también vivimos los resultados del trabajo y decisiones de otros que nos antecedieron.

Y no se trata de hacer grandes  cosas para afectar de manera positiva o negativa el futuro de alguien,  sino de las decisiones pequeñas que hacemos cada día, del testimonio que damos, de cómo nos comportamos delante de los demás. Las pequeñas cosas que hacemos día a día son las que construyen o destruyen vidas, relaciones, familias, etc.

“Si ustedes son sabios y entienden los caminos de Dios, demuéstrenlo viviendo una vida honesta y haciendo buenas acciones con la humildad que proviene de la sabiduría” Santiago 3:13  (NTV)

Vive sabiamente, de manera que cada una de tus decisiones pueda afectar positivamente a quienes te rodean y a quienes quizás aún no conoces. Que tu diario vivir refleje los frutos del Espíritu, que puedas ser un referente para muchos y un instrumento en las manos de Dios.

Haz las cosas sin esperar recompensa o reconocimiento de los demás, sino en agradecimiento por las bendiciones recibidas de Dios y por su obra en tu vida. Sé agradecido también con aquellos que te antecedieron y dejaron de lado el egoísmo para tomar buenas decisiones.

¡No pienses sólo en el presente, vive con una visión más amplia! 

 


Ana María Frege Issa
CVCLAVOZ

¡Cambio de planes!


Mientras esperaba mi turno para ingresar a una consulta médica, vi una pareja saliendo del consultorio del doctor que realiza las ecografías, lo que llamó mi atención fue la actitud del joven, pues tenía un rostro de enojo y decepción, al punto de llegar a las lágrimas;  rápidamente se les acercó otra joven y preguntó: ¿qué es? La joven mamá respondió: es una nena.

Durante mi espera en ese lugar, pude oír las palabras de este joven: “Qué decepción”, “¿Por qué mujer?”, “¡Qué vergüenza!” y muchas cosas más; estaba muy claro que el bebé que estaba esperando no era lo que quería.

Tenemos la capacidad de soñar y planificar muchas cosas y situaciones, pero ¿qué pasaría si lo que deseamos no está en los planes de Dios? ¿Cómo debemos reaccionar?

Isaías 55:8 dice: “Mis pensamientos no se parecen en nada a sus pensamientos —dice el Señor—.Y mis caminos están muy por encima de lo que pudieran imaginarse.” (NTV)

¡Cuán difícil es comprender que Dios tiene planes distintos! Hasta podríamos decir que es doloroso, nadie está preparado para que le digan ¡No, eso no! o ¡Espera, no es el tiempo!

Nos decepcionamos cuando nuestros proyectos fracasan. Conocí a una muchacha que proyectó su vida hasta los 30 años, su plan consistía en casarse a los 28 años y ser madre a los 30, pero ya tenía 31 y nada de lo que había pensado lograr se hizo real y estaba muy molesta con Dios y decepcionada de su vida. Todos tenemos planes que deseamos ver realizados pero también debemos estar conscientes de que Dios puede tener algo diferente para nosotros y de seguro mucho mejor.

Si no has logrado lo que deseas, no te desesperes y no dejes que la frustración te lleve a enojarte con Dios, ten paciencia y espera porque aunque sus planes sean diferentes a los tuyos, son buenos, muchas veces es necesario que Dios cambie nuestros propósitos personales para evitarnos problemas y sufrimiento.

Si nada de lo que pensaste y soñaste ha ocurrido en tu vida, pero tu confianza está en Dios ten la seguridad que hay algo mejor para ti.

“(…) «Ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ninguna mente ha imaginado  lo que Dios tiene preparado para quienes lo aman” 1 Corintios 2:9 (NTV).

  
 






Judith Quisbert
   CVCLAVOZ

PERDÓNATE


“Contra ti y solo contra ti he pecado; he hecho lo que es malo ante tus ojos. Quedará demostrado que tienes razón en lo que dices y que tu juicio contra mí es justo.” Salmos 51:4 (NTV)

¿Alguna vez has sentido que no mereces perdón? Este sentimiento puede destruirte y condenarte de por vida, quizás porque hiciste lo que nunca pensaste hacer. Tenemos un Dios lleno de amor y misericordia que perdona a quién se arrepiente y cambia. Pero, ¿qué pasa cuando debemos perdonarnos a nosotros mismos? A veces esto se transforma en una verdadera batalla, ya que nos invaden pensamientos que una y otra vez nos acusan, junto a las consecuencias de nuestras malas decisiones que nos recuerdan lo que hicimos. Por eso, hoy te animo a que así como has recibido el perdón de Dios, puedas perdonarte a ti mismo, para recibir paz y ser libre de toda culpa.






  
Judith Quisbert

 CVCLAVOZ  

PAZ



“Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.” Filipenses 4:7 (RVR1960).

Creo que una de las búsquedas más importantes para el hombre es la paz, sin ella, vivimos ansiosos, preocupados, con intensos pensamientos negativos que sólo logran hundirnos más.

Como dice el versículo, una paz que para nosotros no es posible comprender inunda el corazón y calma la mente, cuando ponemos nuestra confianza en Dios y le entregamos el control de nuestras vidas





  

 Cesia Serna
  CVCLAVOZ  

Que huyan los fantasmas - Jesus Adrian Romero