El eje del desolador panorama de la situación mundial está signado por la llegada de Donald Trump al gobierno de Estados Unidos. De solo pensar que si hubiera sido Hillary Clinton, la presidenta del país más poderoso del mundo, la situación hubiera sido mucho peor resulta espeluznante y aterrador. Pero, esa es hoy la realidad de un sistema político que ha tenido un corrimiento hacia posiciones ultra reaccionarias como nunca antes en la historia, llevándose como un huracán no sólo aquellos que desde el partido republicano profesan la fe más conservadora, también a los demócratas que en el léxico de Estados Unidos son considerados como liberales. La conducción política de Estados Unidos hoy asume, -en los hechos-un pensamiento claramente fascista, que solo tiene parangón ideológico en la historia, durante los prolegómenos de la segunda guerra mundial, cuando Adolfo Hitler llegó al poder en Alemania. Sin embargo, los estudios más acuciosos de la realidad interna de Estados Unidos afirman que esta situación no se está produciendo gracias a Donald Trump, sino a pesar de Donald Trump. Esta afirmación que a primera vista podría causar hilaridad y sorpresa, se explica por la razón de que en los hechos no es Trump quien gobierna, sino que son aquellos que ostentan el poder real, los que están aprovechando una situación ideal producida por la ignorancia, la idiotez y la mentalidad troglodita Sigue leyendo copia y pega este enlace….
Por Sergio Rodríguez Gelfenstein El imperio por dentro, crisis, poder y guerra.
Denizer Carter
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