RESUMEN LATINOAMERICANO, 24
DE MARZO 2016.-Hay días que la
Patria se pone de pie y se echa a
andar. Con exigencia de justicia y
como repudio a la impunidad.
Hay dias, compañera que más allá
de mezquindades insignificantes,
todos y todas nos ponemos de
acuerdo en marchar juntos,
repudiando al mandatario
injerencista, terrorista de Estado,
organizador de genocidios en
Medio Oriente. No nos convence su
sonrisa falsa y sus gestos de tipo
simpático. No le creemos porque
es uno de los engranajes
principales de una política
dedicada a hambrear pueblos y a
reprimir rebeldías. Es, para colmo,
el gran amigo del Virrey Mauricio
Macri, quien despide a miles de
trabajadores y genera propuestas
económicas ligadas a lo peor del
capitalismo salvaje.
Hay días, compañero, que
abrazamos a las Madres y Abuelas,
a los HIJOS y familiares de nuestros
30 mil hermanos, y junto a ellos y
ellas, salimos a gritar que no nos
han vencido, y que además no nos
reconciliamos, no olvidamos y no
perdonamos.
Hay días, como el de este 24 de
marzo que cientos de miles
inundamos de gritos y consignas la
Plaza de Mayo y le dejamos claro a
quienes gobiernan en la Casa
Rosada que no les daremos tregua
y que seguiremos luchando por
todas nuestras reivindicaciones,
hoy vulneradas.
DE MARZO 2016.-Hay días que la
Patria se pone de pie y se echa a
andar. Con exigencia de justicia y
como repudio a la impunidad.
Hay dias, compañera que más allá
de mezquindades insignificantes,
todos y todas nos ponemos de
acuerdo en marchar juntos,
repudiando al mandatario
injerencista, terrorista de Estado,
organizador de genocidios en
Medio Oriente. No nos convence su
sonrisa falsa y sus gestos de tipo
simpático. No le creemos porque
es uno de los engranajes
principales de una política
dedicada a hambrear pueblos y a
reprimir rebeldías. Es, para colmo,
el gran amigo del Virrey Mauricio
Macri, quien despide a miles de
trabajadores y genera propuestas
económicas ligadas a lo peor del
capitalismo salvaje.
Hay días, compañero, que
abrazamos a las Madres y Abuelas,
a los HIJOS y familiares de nuestros
30 mil hermanos, y junto a ellos y
ellas, salimos a gritar que no nos
han vencido, y que además no nos
reconciliamos, no olvidamos y no
perdonamos.
Hay días, como el de este 24 de
marzo que cientos de miles
inundamos de gritos y consignas la
Plaza de Mayo y le dejamos claro a
quienes gobiernan en la Casa
Rosada que no les daremos tregua
y que seguiremos luchando por
todas nuestras reivindicaciones,
hoy vulneradas.