Navigation Menu

test

Duis autem vel eum iriure dolor in hendrerit in vulputate velit esse molestie consequat, vel illum dolore eu feugiat nulla

Aunque estemos vivos los muertos van y vienen


Esto lo podemos evidenciar en el comportamiento ético de la sociedad en su conjunto, la mentira compulsiva de los viejos, los jóvenes y los niños; la vasta porción social dedicada al robo en sus infinitas formas, en todas las clases sociales, sea el bachaqueo, la especulación, raspa de cupos, remarcaje de precios, robo de divisas al mayor y al detal; asesinatos crueles sin que prime ningún rescoldo ético, en ninguna de las clases, para ejemplo un botón; el empresario más serio y respetado de la sociedad, el capo di tutti los capos, lo pillan en una conversa donde planean vender al país por una cantidad irrisoria y el señor al día siguiente emite un comunicado diciendo que le han violado sus derechos a conspirar contra todos y que eso es un descaro del Gobierno.
Esta conducta permea a toda la sociedad. Los funcionarios, los obreros, los profesionales, todos nos sentimos con el legítimo derecho de robar a los demás sin ser cuestionados en nombre del derecho, de mi derecho, y como todos tenemos derechos, todos nos robamos.
Bajo las claves del 89 y el 4F edificaremos la ética proletaria por nacer
Las clases se han igualado en el robo, el saqueo, el crimen, ya todos somos la élite, ya todos robamos sin pudor. Ya todos imitamos a Lorenzo Mendoza, a Cisneros y a todos los empresarios, grandes o pequeños. Ya las reglas del juego pasaron a regolera, se fueron a la isla, no hay quien respete el acuerdo social de los dueños, ni los dueños mismos se respetan, todas las escopetas apuntan a todos, y es esa conspiración la que hace posible la aparición en escena de la tan deseada, tan temida, tan amada, tan odiada revolución. En ella los dueños pelean entre ellos a ver quién se queda con todo, pero a su vez luchan ferozmente contra los proletarios para evitar que estos se apoderen de las riquezas que todos los dueños han robado, y en medio de esa violenta batalla la clase media busca el lado fuerte que le permita seguir siendo los parásitos históricos, o como dijera Máximo Gorki, la chinche que anida en los colchones de la historia. Un día son rabiosa y radicalmente salvadores de proletarios y al otro, de acuerdo a como sople el viento del poder, son ferozmente fascistas, pidiendo rabiosamente la cabeza de los proletarios. Tal como hoy, que piden la cabeza del Gobierno.
La burguesía es una clase que tiene claro sus intereses, en medio de la guerra revolucionaria no tiene duda en robar, matar, engañar; su principio ético es "El fin justifica los medios". Para defender sus intereses obtenidos desde el principio por el robo y el crimen aplicará estas mismas herramientas, porque no negociará con sus esclavos y para ello engañará a la clase media y utilizará su ambición de ser ricos, su hambre, su ignorancia, su frustración y, sobre todo, su miedo, para ponerla de ejemplo de que no debemos pensar en eliminar al aparato de producción.
La clase media se evidencia en la revolución porque rápidamente obtiene beneficios, pero como vive en una escalera de un solo escalón, pretende seguir subiendo, pero no se da cuenta que toda su ilusión le viene del capitalismo, y en medio de la revolución se salva, pero como quieren es ser ricos entonces muerden la mano de quien les da de comer y pasan a ser perros de presa de los dueños, quienes les condenan a esa ridícula posición en la historia.
Los pobres en medio de esta revolución debemos crear la forma de deshacernos definitivamente del capitalismo, que cada clase haga lo que tiene que hacer; nosotros los pobres, hagamos lo que nos corresponde conscientemente.
En aquel gesto de los pobres de "no me la calo más" del 1989 y del "por ahora", del "yo asumo toda la responsabilidad de los hechos" de Hugo Chávez del 1992, habita la clave de lo que ha de nacer. Sobre esos principios de gente edificaremos la ética proletaria por nacer.

0 comentários: